Tiempo de lectura
3 minutes
Leído

¿Sabes por qué se balancean los bebés y los beneficios que les aporta este movimiento?

Octubre 10, 2017 - 12:15
0 comments
A los bebés les encanta el balanceo. Algunos prefieren hacerlo en los brazos de mamá y papá, y otros en un carrito, o una hamaca en la que darse algo de impulso ellos mismos mientras juegan. Pero, ¿por qué se balancean los bebés? Te contamos por qué les gusta el balanceo y qué beneficios obtienen de este juego.
¿Sabes por qué se balancean los bebés y los beneficios que les aporta este movimiento?

Juegos para entretenerse

Los balanceos son comunes en los niños menores de año y medio o dos años. Algunos incluso, empiezan a moverse nada más dejarlos en el suelo.

JUGANDO AL BALANCEO, UN EJERCICIO PARA EL QUE NO NECESITAN MÁS QUE SUS MÚSCULOS Y COORDINACIÓN

Esto no es ningún indicativo de trastornos ni falta de psicomotricidad, ni debe asustarnos cuando lo veamos en nuestros pequeños. Los bebés están jugando al balanceo , un ejercicio para el que no necesitan más que sus músculos y coordinación (aunque esta al principio será muy limitada).

Hemos hablado alguna vez de cómo los bebés juegan cuando tan solo tienen meses. A diferencia de los adultos, su juego trata de conectar sus sentidos al nuevo mundo que les rodea. Aunque podemos pensar que se balancea porque está inquieto o se aburre, el bebé se lo está pasando pipa del mismo modo que un niño mayor se divierte en un balancín y un adulto disfruta de un columpio.

¿Por qué les gusta balancearse a los bebés?

Hay muchas hipótesis que los científicos llevan décadas estudiando, y todas las que mencionamos aquí contribuyen a su juego y desarrollo.

En el vientre de la madre ellos ya se “balanceaban”

Cuando caminamos, los humanos no estamos siempre a la misma altura del suelo. Al estirar una pierna para dar un paso, el vientre materno baja unos centímetros solo para volver a subir de nuevo cuando los pies se cruzan. Al movimiento arriba-abajo se le suma otro de izquierda a derecha a medida que apoyamos un pie en el suelo y luego el otro durante la marcha.

El bebé percibe todos estos movimientos mientras es balanceado. Su imitación puede ser una reminiscencia del tiempo que pasó en el interior del útero.

Los bebés se sienten más tranquilos al balancearse

Es un hecho probado y que quizás tenga relación con el punto anterior: los bebés se relajan cuando se les balancea o cuando lo hacen ellos mismos.

Balanceados se sienten seguros y por tanto su sistema se relaja. Es el motivo por el que muchos pequeños se quedan dormidos cuando les sentamos en una hamaca, como la 3 en 1 monitos divertidos de Fisher-Price, y le damos movimiento. Poco a poco la confianza hace que cierren los ojos y echen una cabezada.

El juego de cambiar la gravedad de lugar

Los adultos estamos acostumbrados a pensar que los objetos caen hacia abajo, y el suelo siempre está bajo nuestros pies. Sin embargo, esto es algo que los bebés tienen que aprender mediante experimentación.

El útero aísla en cierta forma el mecanismo de orientación del oído interno, que además termina de formarse después del nacimiento. Por eso, cuando los bebés nacen, todavía no saben mantener el equilibrio. Al balancearse, el bebé está cambiando de orientación con respecto a la gravedad, y está jugando a orientarseen el espacio. Es lo que llamamos la estimulación motora.

Nuevas experiencias, y nuevos límites

Cuando los padres vemos el balanceo de un bebé puede parecernos curioso e incluso divertido que pase largos ratos con la actividad, pero es que el pequeño tiene mucho que aprender. Por ejemplo, la relación que existe entre cómo su cuerpo cambia de posición y por qué sus ojos ven cosas diferentes. Al ser ellos quienes cambian de perspectiva con respecto al mundo que les rodea, usan toda la información que perciben para calibrar sus sentidos y buscar nuevas experiencias, y nuevos límites.

EL BEBÉ APRENDE SOBRE EL EQUILIBRIO CORPORAL MIENTRAS SE BALANCEA

Durante el balanceo, el bebé nota cómo se apoya con la espalda en la hamaca, y cómo lo hace luego su trasero y piernas, y de nuevo la espalda. Al mismo tiempo, observa el techo de la habitación, observa la pared, y luego el techo de nuevo. Todos estos movimientos que los adultos tenemos interiorizados los bebés tienen que aprenderlos.

El balanceo precede al gateo, y este a su vez a andar. Independientemente de que ande más pronto o más tarde, son distintas fases a las que un bebé tiene que ir acostumbrándose poco a poco. Y el balanceo o cabeceo va por delante en la exploración del mundo.

Cómo relajar a los bebés con una hamaca para balancearles

Del mismo modo que los pequeños descubren sus límites, los padres podemos usar los beneficios de las hamacas y sillitas para ayudarles a relajarse y a descansar usando estos movimientos. Una de estas aplicaciones es, por ejemplo, la de establecer la hora del sueño.

Durante los primeros meses de vida sueño, comida y juego se alternan en un horario que no tienen nada que ver con el día y la noche. Sin embargo, a medida que crecen podemos ir introduciéndoles en el sueño nocturno y el juego diurno, ayudándoles a relajarse a última hora del día.

Estos hábitos también pueden ser muy útiles para introducir la hora de la comida. A veces, no es que no les guste la comida, sino que se encuentran demasiado activos como para mantenerse sentados. Por eso, ayudarles a calmarles antes de empezar a comer facilitará las cosas.

El nerviosismo en los bebés es algo que no debe asustarnos ni preocuparnos. Ellos llevan ritmos diferentes a los nuestros, aunque a veces nos cuesta compaginarlos.

A los bebés les encanta el balanceo. Ya sea porque les recuerda al movimiento del útero, porque les relaja o porque les ayuda a aprender sobre el mundo. Tanto si lo hacen sentados en el suelo como si usan una hamaca 3 en 1 monitos divertidos, con la que además de calmarse, puede pueden dar golpecitos a los monitos para entretenerse y estimular los sentidos.